miércoles, 26 de octubre de 2011

Arranque a ralentí

Dicen que todos los comienzos son difíciles. También dicen que, para determinadas circunstancias, no importa como se empieza, sino como se acaba. La sabiduría popular, esa que tiene lemas para todo, es una poderosa herramienta para revestir de excusas casi cualquier fallida empresa. Podríamos tirar de ella y además sumar otros argumentos para justificar el resultado del pasado sábado, pero sería engañarnos a nosotros mismos. Así que empecemos por el principio: pésimo partido del Amicus Club en Coria.


Como bien apuntó Javi "Negro" García, difícilmente se puede ganar un partido metiendo solo 32 puntos en 3 cuartos (poco más de 10 puntos por cuarto). Pero el problema no estuvo solo en la anotación, estuvo en todas las facetas del juego y eso que al equipo salió con otra cara. Lejos de tirar el partido en el primer cuarto (como buena parte de la temporada anterior) mantuvo el tipo, se sobrepuso a la falta de tensión con la que inició el choque y se fué al banquillo 10 puntos abajo y con la sensación de que a nada que apretara un poco el acelerador mantendría las opciones intactas para conseguir la victoria.

Sin embargo, como un alumno poco aplicado, prefirió tirar también el segundo cuarto y ver como poco a poco Coria, un equipo muy físico y bien conjuntado, ampliaba la diferencia hasta los 14 puntos. Tiempo para reflexionar en el descanso. La cosa surtió algo de efecto. Amicus se enteró de que estaba jugando un partido oficial y salió dispuesto a defender y a correr. Recortaron ventaja a base de tímidos parciales favorables y consiguieron ponerse a 11. Una canasta más y derribarían la barrera psicológica de los 10. Pero esa canasta nunca llegó. Si defender y jugar como un equipo habían servido para tocar con los dedos la posibilidad de volver al partido, alguien debió pensar que esa no era la vía para ganar. Aparecieron los agujeros negros: momentos de juego en que jugadores acaparaban la acción en lugar de buscar el pase extra, una estrategia efectiva si se consigue anotar, pero no fue el caso. Las acciones individuales se toparon con un muro de jugadores caurienses, los esfuerzos físicos de los nuestros, al no encontrar recompensa, multiplicaron su peso exponencialmente y las piernas comenzaron a notarse en defensa. Ahí se marchó el partido mientras los nuestros, exhaustos, lo despedían incapaces de seguir el ritmo.


El último cuarto fue una anécdota. Coria hizo valer su supremacía física y sus jugadores, con las alas de moral extra que otorgan la certeza de haber hecho las cosas bien, se escaparon hasta el 77 - 43 final del marcador.

Y ahora me van a permitir el lujo de hablar en primera persona y dirigiéndome exclusivamente a mis compañeros: material hay para hacer mejor las cosas, de eso estoy convencido, pero hay que provocar un cambio. Podríamos empezar, por ejemplo, por dejar de achacar a cuestiones externas (como el arbitraje o que no contemos nada más que con 2 hombres altos) la falta de resultados y seguir trabajando con lo que tenemos. Y es que, perdonadme si soy crítico, pero el principal problema el pasado sábado fue simple y llanamente de falta de actitud (apunto que hablo en general y espero que nadie se tome esto como algo personal, pero si se lo toma, entonces que me pregunte personalmente porque seguro que nos ahorramos malos rollos). Para empezar un buen ejercicio que podría poner en marcha este cambio es dedicar 5 ó 10 minutos de un entrenamiento a hablar sobre los partidos ya jugados, decir allí en frío - y no en caliente durante el partido porque entonces no se es objetivo - nuestras impresiones y ver qué podemos hacer para mejorar el rendimiento como equipo.

Pues eso, próximo fin de semana, descansamos. Otra oportunidad más para seguir puliendo cosas.

lunes, 10 de octubre de 2011

Crónica de una derrota anunciada

Anunciada y anecdótica hasta cierto punto. Tanto que ni siquiera voy a mencionar el marcador, abultado, del que pocas conclusiones se pueden sacar más allá de las ya sacadas. Miralvalle, en plan apisonadora, nos pasó por encima, pero era algo con lo que los jugadores del Amicus ya contaban...

Es la ventaja con la que parten los equipos grandes y Miralvalle lo es, el rival a batir, por palmarés en la liga, experiencia y juego. Esto, que puede servir de motivación si se gestiona bien, de entrada es una losa. La mayoría de los equipos de la liga (con tres ó cuatro excepciones) salen a la cancha con una desventaja psicológica de 20 - 0. Una situación similar, usando una comparativa futbolística, a como lo hacen en la LFP cualquier equipo contra el Barça o el Madrid. Como digo eso puede servir de acicate para hacer un buen partido o todo lo contrario. El sábado pareció ser todo lo contrario.

A esa ventaja psicológica sumémosle la ventaja de una rotación más amplia. Los nuestros, en cuadros (5 más 2 cambios), acabaron exhaustos ante un equipo que presiona bien y corre mejor. Lo positivo es que la presión la salvamos bastante bien. Neutralizar su contrataque, eso lo hicimos algo peor. Con una zona endeble en los ajustes, desplegada por la necesidad de reservar energías de una corta reserva que aún anda a tercias por estar a mitad de la pretemporada, Miralvalle nos golpeó desde dentro para acabar rematándonos desde fuera.

Para colmo la superioridad manifiesta en altura y de juego interior (algo a lo que deberemos irnos acostumbrando como de aquí a comienzo de la temporada no salga algún fichaje que refuerce nuestras posiciones de 4 ó 5) menguaba nuestras bazas en forma de segundas opciones, en uno y otro aro. De poco sirvió la labor encomiable de Javi "Negro" García o el único pívot con el que contábamos, Álvaro Pinero, cargando el rebote. Tampoco ayudó el aún bajo estado de forma de Manjón, que hace poco salió de una lesión complicada. Se le notaba aún pesado, sin esa chispa que suele aportar en ataque cuando está a pleno rendimiento. Otra buena noticia fueron los bases, Rodri y Rubén, posiblemente los que más fuerte han venido de la pretemporada. Carlos, tardó en arrancar, pero cuando lo hizo aportó, como casi siempre, cosas interesantes en el ataque. Javivi también estuvo bien, sobre todo redoblando esfuerzos en la parcela defensiva aunque cuando la vía es tan grande, poco se puede hacer para atajar la inundación.

Porque Miralvalle nos inundó, por dentro y por fuera, asfixiando desde el saque de fondo y haciéndose grande con sus jugadores de refresco. Porque no cabe duda que la diferencia de experiencia, calidad y juego entre las dos plantillas es manifiesta, pero esto no es más que una lectura previa, queda mucho por hacer y en la liga, esa ventaja inicial de la que hablaba al inicio puede que nos sirva como incentivo para mejorar y multiplicar esfuerzos; algo que, liberados de la presión el sábado, ni siquiera pareció intentarse por parte de Amicus en muchas fases del juego.

sábado, 8 de octubre de 2011

Vídeo motivacional Nº2

Jugadores de Leyenda: Oscar Robertson. Big "O", como era conocido en la liga, nació en Charlotte, Tennesse, el 24 de noviembre de 1938. Destacó en la NBA en los 60. Formó parte de las franquicias de Cincinnati Royals y Milwaukee Bucks. Jugaba de base y fue doce veces All Star, estuvo incluido en 9 ocasiones en el mejor quinteto de la liga alcanzó una vez el galardón de MVP de la liga a lo largo de las 14 temporadas que estuvo en activo. Ha sido el único jugador de la historia en promediar un triple-doble a lo largo de toda una temporada.



Ver como Robertson lanzaba contraataques es motivación suficiente para intentar hacer un buen papel esta tarde con uno de los equipos favoritos de la liga.

domingo, 2 de octubre de 2011

Primer suspenso del curso

A estas alturas de competición, cualquier tipo de rodaje siempre viene bien. Cuando se engalana con ropajes de torneo oficial, suben unas décimas la tensión y el choque, aún con carácter preparatorio, se vuelve un poco más serio. Con apenas tres o cuatro entrenamientos completos, Amicus acudía invitado al Torneo Apertura con varias cuestiones por resolver. La primera, el estado físico de sus jugadores, sin apenas haber realizado pretemporada. La segunda, suplir las bajas de jugadores que abandonaron la disciplina del club por diversas causas: una plantilla de 11 el año pasado ahora es una plantilla de 9 jugadores, mermando sensiblemente las rotaciones. La tercera, intentar paliar el eterno problema con el juego interor: solo dos hombres cuya altura tampoco es que proporcione un dominio en la zona contra planteles con jugadores interiores poderosos. El año pasado había excusa: la novatada. Este año, no.

Y con esas, el sábado nos enfrentábamos a las Jaras, equipo con el que compartimos entrenamiento, tan conocidos son que ambos nos jugamos de memoria, explotando virtudes y defectos. Así empezó el curso 2011 - 2012 para Amicus, con 7 jugadores alejados del tono físico ideal y dos bajas por compromisos diversos, dispuestos a probarse en un entrenamiento con mayores dosis de exigencia.

El resultado, 85 - 60 para Las Jaras, no refleja la igualdad con que en algunos tramos del juego Amicus plantó cara. Lagunas en concentración producto del cansancio, poca claridad de idea en ataque en zonas clave del partido y sobre todo un inicio de segunda mitad muy muy despistados hizo recordar viejos vicios, abrió cicatrices olvidadas. Pero no todo fue negativo. Cuando Amicus movió el balón, encontró con facilidad la canasta, buscando el pase extra y aprovechando que el estado físico del rival, también lejos del punto óptimo, les obligaba a tirar de una zona endeble en las ayudas.

Es pronto para análisis elaborados, pero aprovechando el margen de mejora hasta que comience la liga, no queda otra que suponer que este equipo plantará batalla, como ya lo hiciera en buena parte de los minutos de la pasada liga. Ahora solo queda esperar hasta la siguiente prueba para recabar más datos y ver la evolución del alumno. Es de esperar que progrese adecuadamente.

sábado, 1 de octubre de 2011

Vídeo motivacional

Esta tarde hay partido. 16:30 en el pabellón de San Miguel. La primera prueba seria que llega sin apenas rodaje. La falta de preparación física y minutos en las piernas deberá compensarse con entrega y lucha, lo que algunos llaman "brega".

Uno de los jugadores más bregadores de la NBA de todos los tiempos es el recientemente elegido miembro del Hall of Fame, Dennis Rodman. Recordemos el estilo de juego de aquel al que el genial Andrés Montes rebautizó con el nombre de "Cruella de Vil" debido a sus peculiares estilos capilares de la última época. Señores y señoras, con ustedes Dennis Rodman, el hombre que nunca daba un balón por perdido.



Nos vemos a las 16:30 en San Miguel.