lunes, 10 de octubre de 2011

Crónica de una derrota anunciada

Anunciada y anecdótica hasta cierto punto. Tanto que ni siquiera voy a mencionar el marcador, abultado, del que pocas conclusiones se pueden sacar más allá de las ya sacadas. Miralvalle, en plan apisonadora, nos pasó por encima, pero era algo con lo que los jugadores del Amicus ya contaban...

Es la ventaja con la que parten los equipos grandes y Miralvalle lo es, el rival a batir, por palmarés en la liga, experiencia y juego. Esto, que puede servir de motivación si se gestiona bien, de entrada es una losa. La mayoría de los equipos de la liga (con tres ó cuatro excepciones) salen a la cancha con una desventaja psicológica de 20 - 0. Una situación similar, usando una comparativa futbolística, a como lo hacen en la LFP cualquier equipo contra el Barça o el Madrid. Como digo eso puede servir de acicate para hacer un buen partido o todo lo contrario. El sábado pareció ser todo lo contrario.

A esa ventaja psicológica sumémosle la ventaja de una rotación más amplia. Los nuestros, en cuadros (5 más 2 cambios), acabaron exhaustos ante un equipo que presiona bien y corre mejor. Lo positivo es que la presión la salvamos bastante bien. Neutralizar su contrataque, eso lo hicimos algo peor. Con una zona endeble en los ajustes, desplegada por la necesidad de reservar energías de una corta reserva que aún anda a tercias por estar a mitad de la pretemporada, Miralvalle nos golpeó desde dentro para acabar rematándonos desde fuera.

Para colmo la superioridad manifiesta en altura y de juego interior (algo a lo que deberemos irnos acostumbrando como de aquí a comienzo de la temporada no salga algún fichaje que refuerce nuestras posiciones de 4 ó 5) menguaba nuestras bazas en forma de segundas opciones, en uno y otro aro. De poco sirvió la labor encomiable de Javi "Negro" García o el único pívot con el que contábamos, Álvaro Pinero, cargando el rebote. Tampoco ayudó el aún bajo estado de forma de Manjón, que hace poco salió de una lesión complicada. Se le notaba aún pesado, sin esa chispa que suele aportar en ataque cuando está a pleno rendimiento. Otra buena noticia fueron los bases, Rodri y Rubén, posiblemente los que más fuerte han venido de la pretemporada. Carlos, tardó en arrancar, pero cuando lo hizo aportó, como casi siempre, cosas interesantes en el ataque. Javivi también estuvo bien, sobre todo redoblando esfuerzos en la parcela defensiva aunque cuando la vía es tan grande, poco se puede hacer para atajar la inundación.

Porque Miralvalle nos inundó, por dentro y por fuera, asfixiando desde el saque de fondo y haciéndose grande con sus jugadores de refresco. Porque no cabe duda que la diferencia de experiencia, calidad y juego entre las dos plantillas es manifiesta, pero esto no es más que una lectura previa, queda mucho por hacer y en la liga, esa ventaja inicial de la que hablaba al inicio puede que nos sirva como incentivo para mejorar y multiplicar esfuerzos; algo que, liberados de la presión el sábado, ni siquiera pareció intentarse por parte de Amicus en muchas fases del juego.

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